Saltar al contenido

LA MONTAÑA

Conoce este libro

Encontrábame triste, abatido, cansado de la vida: el destino me había tratado con dureza, arrebatándome seres queridos, frustrando mis proyectos, aniquilando mis esperanzas: hombres á quienes llamaba yo amigos, se habían vuelto contra mi, al verme luchar con la desgracia: toda la humanidad, con el combate de sus intereses y sus pasiones desencadenadas, me causaba horror. Quería escaparme á toda costa, ya para morir, ya para recobrar mis fuerzas y la tranquilidad de mi espíritu en la soledad. Sin saber fijamente á dónde dirigía mis pasos, salí de la ruidosa ciudad y caminé hacia las altas montañas, cuyo dentado perfil vislumbraba en los límites del horizonte. Andaba de frente, siguiendo los atajos y deteniéndome al anochecer en apartadas hospederías. Estremecíame el sonido de una voz humana ó de unos pasos: pero, cuando seguía solitario mi camino, oía con placer melancólico el canto de los pájaros, el murmullo de los ríos y los mil rumores que surgen de los grandes bosques. Al fin, recorriendo siempre al azar caminos y senderos, llegué á la entrada del primer desfiladero de la montaña. El ancho llano rayado por los surcos se detenía bruscamente al pie de las rocas y de las pendientes sombreadas por castaños. Las elevadas cumbres azules columbradas en lontananza habían desaparecido tras las cimas menos altas, pero más próximas. El río, que más abajo se extendía en vasta sábana rizándose sobre las guijas, corría á un lado, rápido é inclinado entre rocas lisas y revestidas de musgo negruzco. Sobre cada orilla, un ribazo, primer contrafuerte del monte, erguía sus escarpaduras y sostenía sobre su cabeza las ruinas de una gran torre, que fué en otros tiempos guarda del valle. Sentíame encerrado entre ambos muros; había dejado la región de las grandes ciudades, del humo y del ruido; quedaban detrás de mi enemigos y amigos falsos.

Cómo acceder a este libro

Explora las opciones disponibles para leer este libro y seguir descubriendo nuevas ideas.

Puntuación

Famoso

3.0

49 Valoraciones Totales


Regístrate o inicia sesión para votar.

Biografía de Élisée Reclus

Élisée Reclus fue un geógrafo, anarquista y escritor francés, nacido el 15 de marzo de 1830 en la ciudad de Pranzac, situada en la región de Nueva Aquitania, Francia. Su vida estuvo marcada por un profundo compromiso con la justicia social, lo que le llevó a convertirse en una figura influyente en los movimientos anarquistas del siglo XIX y en el desarrollo de la geografía moderna.

Desde una edad temprana, Reclus mostró un gran interés por el mundo natural. Su familia, de tradición protestante, le inculcó el amor por el conocimiento y la educación. A los diecisiete años, comenzó a estudiar teología, pero pronto abandonó esta carrera para dedicarse a la geografía y la exploración. Entre 1852 y 1854, realizó un viaje por Europa y América, un recorrido que profundizó su interés por las comunidades humanas y su relación con el medio ambiente.

En 1858, Reclus publicó su primer libro, "La Terre: Description géographique, historique et statistique", donde presentó una visión integral del planeta, destacando no solo la geografía física, sino también la geografía humana. Esta obra fue un hito en el campo de la geografía, pues enfatizaba la importancia de comprender el entorno a través de la interacción entre las sociedades y la naturaleza.

Su compromiso político se hizo evidente en sus escritos y actividades. Reclus se identificó con las ideas de la Comuna de París y participó activamente en el movimiento anarquista. En 1871, tras la caída de la Comuna, fue arrestado y condenado al exilio por sus acciones. Durante su tiempo en el exilio, vivió en Bélgica, Suiza y los Países Bajos, donde continuó su trabajo geográfico y político. En este período, escribió una serie de importantes obras, incluyendo su monumental "Geografía universal", un trabajo que abarcó múltiples volúmenes y que se considera una referencia fundamental en la geografía contemporánea.

Reclus adoptó una postura crítica hacia el imperialismo y el colonialismo, abogando por la autodeterminación de los pueblos y la justicia social. En su obra, exploró la relación entre el hombre y su entorno, argumentando que la geografía no podía entenderse sin una perspectiva social. Reclus creía firmemente en la capacidad de la humanidad para organizarse y vivir en armonía con la naturaleza, y abogó por la descentralización y la organización democrática de la sociedad.

  • Principales obras:
    • "La Terre: Description géographique, historique et statistique"
    • "Geografía universal"
    • "L'Homme et la Terre"
  • Influencias:
    • Movimientos anarquistas
    • Geografía social
    • Ecología política

En 1885, tras recibir amnistía, regresó a Francia, donde continuó su labor académica y activista. Reclus se convirtió en un defensor apasionado de la educación popular y el acceso al conocimiento para todos, considerando la educación como un medio esencial para promover el cambio social. Fue un miembro activo de la Sociedad de los Geógrafos de Francia y participó en numerosos congresos internacionales, donde expuso sus ideas sobre el papel de la geografía en la sociedad moderna.

La vida y obra de Élisée Reclus son un testimonio de cómo la geografía puede ser un vehículo para la comprensión social y la lucha por la justicia. Su enfoque integral y humanista le permitió conectar diferentes disciplinas y ofrecer una visión crítica del mundo que nos rodea. Reclus falleció el 4 de julio de 1905 en la localidad de Thury-Harcourt, Francia, dejando un legado perdurable en el ámbito de la geografía y el pensamiento anarquista.

Su obra sigue siendo relevante en la actualidad, inspirando a geógrafos, activistas y pensadores que buscan una comprensión más profunda de las interrelaciones entre los seres humanos y su entorno. A través de su vida y trabajo, Élisée Reclus no solo fue un pionero de la geografía moderna, sino también un defensor incansable de la libertad y la justicia social.

Otros libros de Ficción

Libros Recomendados 2026